Imposición de cofia y crucifijos, bendición de uniformes alumnos de enfermería.

Uruapan, Michoacán, (México); domingo 27 de noviembre del 2022. El centro juvenil de la obra salesiana del Instituto Juan de San Miguel cargo de Sor Soledad Mora, celebró la bendición de uniformes e imposición de la cofia y crucifijos de los alumnos y alumnas de enfermería.

A las 9:00h en el salón de usos múltiples del colegio se celebró la eucaristía del primer domingo de adviento; presidida por el P. Filiberto Reyes Romero, superior de los Misioneros de la Sagrada Familia; durante su homilía explicó a la asamblea, que a lo largo del año litúrgico celebramos el misterio de nuestra fe; el nacimiento histórico de Jesús y posteriormente su pasión, muerte y resurrección; los tiempos litúrgicos remiten a la salvación que Dios nos ofrece a través de Jesús. Explicó: Cada tiempo litúrgico tiene signos que lo distinguen como el color, la corona de adviento, el nacimiento, la cruz, no se canta gloria, etc. este tiempo de adviento invita a la iglesia, pueblo de Dios a estar atentos, pues es necesario que cada uno vayamos a su encuentro, decirle a Jesús: ¡Ven Señor Jesús!, ¡Maranatha! Es pedirle que el venga y también nos implica ponernos en camino para encontrarle. Y ¿cómo podemos encontrarle? Hay venidas intermedias a través de los sacramentos: de la confesión, la eucaristía, su Palabra, en el servicio que ofrecemos al otro. Entonces, estemos preparados y vigilantes en este tiempo de camino y fe.

Después del momento de la comunión, los treinta y dos enfermeras y enfermeros de segundo año, recibieron la bendición de sus uniformes e insignias por parte del sacerdote celebrante; sor Leonides Roldán fma, directora general de la obra salesiana impuso la cofia y entrega de los crucifijos junto con la enfermera Socorro Vigil López, profesora de enfermería del centro juvenil.

Las enfermeras y enfermeros con emoción y alegría recibieron el signo que las y los distingue y usaran en sus campos clínicos, al portarla aceptan el compromiso que adquieren para trabajar por la salud, en función de las necesidades de los pacientes, para el bien común de la sociedad. La cofia representa con sus picos ocho valores: espíritu de servicio, honestidad, humildad, justicia, combatir la maldad, misericordia, sinceridad y capacidad de sufrir. Su uniforme significa la integración de cualidades, la disciplina, la esmerada atención al enfermo. Tanto en el alma como en el cuerpo. La cruz para los enfermeros es signo de acompañar a los pacientes en unirlos a la ofrenda de Cristo sufriente.

Sor Leonides Roldán, directora general de la obra, se dirige a los presentes para invitarles a ser como la Santa Madre Teresa de Calcuta, modelo en el cuidado del enfermo pobre y abandonado; así como del cuidado de la vida en todas sus dimensiones; recordando sus palabras:  La vida es vida La vida es belleza, admírala La vida es una oportunidad, aprovéchala. La vida es una bendición, disfrútala. La vida es un sueño, hazlo realidad. La vida es un reto, afróntalo. La vida es un juego, juégalo. La vida es preciosa, cuídala. La vida es riqueza, consérvala. La vida es amor, gózalo. La vida es un misterio, descúbrelo. La vida es una promesa, cúmplela. La vida es tristeza, supérala. La vida es un himno, cántalo. La vida es una lucha, acéptala. La vida es una tragedia, domínala. La vida es aventura, vívela. La vida es felicidad, merécela. La vida es vida, defiéndela”.