Prospectivas

En la lógica de la Encarnación, la Pastoral Juvenil pone en el centro de la acción educativa niñas, niños, adolescentes, jóvenes, en particular los más pobres, para que tengan vida en abundancia.

Esta visión motiva la acción de las comunidades, guía la elaboración del proyecto educativo, orienta los procesos, las estrategias y el estilo de las relaciones que se viven en las comunidades educativas, valora los intercambios socioculturales.

El criterio de la Encarnación nos ayuda a comprender el misterio de Dios y de la persona humana en su unidad y reciprocidad. En el ámbito pedagógico esto significa reconocer que el proceso educativo y el proceso evangelizador deben asumir la totalidad de la realidad humana.

La plenitud de tal relación requiere que se tengan presentes algunas prospectivas pedagógicas que permitan la maduración integral de la persona según la propuesta educativa característica del Sistema Preventivo. Tal finalidad se consigue conjugando prospectivas estrechamente integradas entre sí: la prospectiva cultural, la evangelizadora, la social y la comunicativa. Son puntos de vista parciales que permiten tener presente la complejidad y la totalidad de la realidad humana.

Prospectiva Cultural

Esta propuesta pone de relieve una concepción de persona y de sociedad que se inspira en los valores evangélicos y que entra en diálogo respetuoso y constructivo con otras maneras de concebir la vida. Nuestra visión de referencia se coloca en el horizonte antropológico del humanismo cristiano de san Francisco de Sales, traducido a nivel educativo por Don Bosco y elaborado de forma vital por Madre Mazzarello.

Educar promoviendo cultura significa invertir audazmente en la preventividad a todos los niveles. Esto requiere un conocimiento importante del Sistema Preventivo.

La educación salesiana entabla un diálogo entre fe – cultura- vida que enriquece la personalidad del educando y lo lleva a ejercer una ciudadanía activa

Esta prospectiva cuida la calidad de los procesos educativos en ámbitos formales, no formales de la educación.

La educación formal es la educación institucionalizada, intencionada y planificada y se desarrolla en las escuelas. 

Constituye en su conjunto el Sistema educativo formal del país. Los planes de estudio y programas que se siguen en nuestras Escuelas son los emitidos por la Secretaría de Educación Pública y la autoridad que nos otorga un Reconocimiento de validez oficial. Comprende los niveles de Educación Pre-escolar, Primaria, Secundaria, Preparatoria y las dos Licenciaturas en Educación Pre escolar y Primaria.

Tenemos un Modelo Educativo Salesiano bien definido y trabajamos en RED con las otras escuelas salesianas del País. Es impartida por docentes capacitados para cada nivel educativo y se mantienen en constante actualización pedagógica, didáctica y salesiana. Y potenciamos el trabajo colaborativo con la familia y los demás miembros integrando una Comunidad educativa. Las instituciones están organizadas desde el punto de vista administrativo y físico. Conduce a un certificado reconocido formalmente.

La educación no formal es toda aquella actividad educativa organizada fuera del sistema formal establecido.

  • La educación no formal se planifica y se lleva a cabo al margen del sistema escolar.
  • El horario y el programa de estudios se pueden ajustar.
  • A diferencia de la educación formal teórica, es educación práctica y vocacional.
  • La educación no formal no tiene límite de edad.
  • Puede ser un aprendizaje a tiempo completo o parcial y uno puede ganar y aprender juntos.
  • Implica el crecimiento integral de la persona y el aprendizaje de habilidades profesionales.
  • En nuestra Provincia la educación no formal se enfoca sobre todo a la animación de los procesos educativos de las Casas – hogar que atendemos y las obras de capacitación para el trabajo y educación de adultos.

Prospectiva Evangelizadora

La originalidad de la Pastoral Juvenil Salesiana se expresa bien con la fórmula: «evangelizar educando y educar evangelizando». Apunta a promover a las jóvenes y a los jóvenes en su totalidad mediante la educación y tiene como finalidad última la salvación en Cristo. Estamos convencidos que tal proceso es posible tanto si el anuncio se puede hacer explícitamente como si se ofrece como un valor humanamente importante, como en el caso de aquellos países en los que la acción educativa se lleva a cabo en ambientes multirreligiosos.

Se trata de un anuncio que debe poder abrir a todos, en particular a los jóvenes, a la experiencia del amor de Cristo para que puedan llegar gradualmente a conocerlo como la razón de su vida. En la tríada del Sistema Preventivo la religión es considerada por Don Bosco no sólo como objetivo prioritario y como contenido, sino también como camino hacia la felicidad.

En la Prospectiva Evangelizadora, potenciamos la animación de la dimensión Vocacional, y las misiones ad gentes.

Como educadoras y educadores es importante ser conscientes de que en la llamada a la vida, está la primacía absoluta del amor de Dios que previene, sostiene, acompaña la vocación personal, pero es igualmente necesario tener en cuenta que frente a la gratuidad del don de Dios se entrelazan algunas dinámicas que pueden favorecer y obstaculizar la repuesta a la plenitud de la existencia.

En el descubrimiento progresivo de la llamada de Dios dirigida a cada persona está la fuerza de un irrepetible don vocacional que mueve al cambio y a dejarse modelar por el mismo don.

La dimensión misionera es elemento esencial de la vida cristiana y de Ia Identidad del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora (Const. FMA 75) y se expresa, como llamada de Dios y fidelidad al carisma salesiano en el estilo del Da mihi animas cetera tolle y del “A ti te las confío”.

Cada Provincia favorece la presencia de una coordinadora de las misiones, al interno de los equipos inspectoriales para contribuir a hacer surgir y dar continuidad a los procesos específicos de la dimensión misionera del Instituto.

Impulsa en los niños, adolescentes y jóvenes el deseo de ser misioneros en su propio ambiente y de colaborar con diversas iniciativas para apoyar la misión de la Iglesia y del Instituto, de un modo especial durante el mes de octubre llamado mes de las misiones.

Prospectiva Social

En esta prospectiva educamos a las jóvenes y a los jóvenes a ser sujetos activos, críticos, artífices de una renovación que promueva la justicia, el amor, la verdad, la libertad.

Por esto nos comprometemos a defender el valor absoluto de la persona y su inviolabilidad en todas las fases y condiciones de la existencia, por encima de los bienes materiales y de toda institución social y política. Contribuimos a construir una sociedad caracterizada por la convivencia de las diferencias y optamos con renovada conciencia por ser solidarios con los más pobres.

 

El Sistema Preventivo considera el trabajo en red como la forma más idónea y útil para incidir en las situaciones sociales porque permite la coordinación de las fuerzas, el intercambio de los valores y la maduración de la mentalidad de comunión, la transformación de la realidad, partiendo de las clases más desfavorecidas, a través de una mayor visibilidad y de un mayor e incisivo impacto social.

 

La prospectiva social anima el trabajo del Movimiento juvenil salesiano MJS y de VIDES (Voluntariado internacional de Educación solidaria.

El MJS es una propuesta educativa de los jóvenes para los jóvenes, madurada en el ámbito de la Familia Salesiana. Forman parte del Movimiento los jóvenes, las jóvenes, los adultos: consagradas, consagrados, seglares que se identifican con el carisma salesiano.

Los elementos de identidad que caracterizan el MJS son el compartir la Espiritualidad Juvenil Salesiana (EJS), el Sistema Preventivo, la conexión entre los grupos que comparten valores, ideas-fuerza y promueven iniciativas como ocasiones significativas de diálogo, de confrontación, de formación cristiana y de expresión juvenil.

El sólido desarrollo de diversas formas de voluntariado en el Instituto de las FMA evidencia el compromiso de las comunidades locales e inspectoriales en el ámbito de la educación en la cultura de la gratuidad y de la solidaridad.

La experiencia del voluntariado ofrece la oportunidad de encontrarse, compartir con las jóvenes y los jóvenes pertenecientes

a otras religiones, cultivar la apertura al ecumenismo y al diálogo interreligioso.

La joven, el joven voluntaria/o mediante su servicio vive la cercanía, educa y se educa a la gratuidad, en la cultura del ser antes que en la del tener y proclama con los hechos que la persona humana vale más por lo que es que por lo que posee.

Prospectiva Comunicativa

Educar es comunicar. Esta convicción encuentra amplio espacio en el Sistema Preventivo. La comunicación educativa se realiza mediante relaciones y procesos propositivos, razonables y amables que ponen a la escucha de la respuesta por parte del interlocutor.

En la praxis salesiana la comunicación educativa es creación de relaciones recíprocas e intergeneracionales, abiertas y profundas, situadas en un sistema más amplio en el que actúan fuerzas sociales, culturales, institucionales y económicas.

Según la lógica de la comunicación, todo ambiente educativo debería configurarse como ecosistema comunicativo donde es posible encontrar un espacio apto para el propio crecimiento.

La prospectiva comunicativa es particularmente importante para favorecer la relación y el encuentro; para orientar a superar barreras y conflictos interpersonales.

Con el compromiso de llevar a efecto la comunicación educativa, se asumen los itinerarios de educomunicación como práctica transversal en la misión y en la actualización del carisma.